Joder, soy lo peor, siempre olvidando llamarte.
Eso le dije a la última que me dejó: siempre olvidando llamarte.
Es broma.
Estoy soñador, pidiéndole a los árboles que no lloren.
Me estoy haciendo mayor demasiado joven.
Tienes razón, estoy a mil, no sé vivir de otra manera. Bueno, tal vez sí, y en realidad no es que no quiera.
Creo que me absorbe mucho el ordenador y me está dejando medio bobo.
Más que en lobo solitario me está transformando en lobo y la pantalla es mi luna llena.
Hazte una idea, media caja de All-Bran ha sido mi cena, son las cinco menos cuarto de la noche de Halloween y yo encerrado en mi cuarto esperando pillarte por fin.
No sé que más decir por que tiendo a hablar de mi y perderme en veinte mil frases carentes de contenido, pero le pongo tanto énfasis que parece que no sé lo que digo.
Tengo un corazón veloz al que yo tan sólo persigo.
Tan solo me sigo viendo incapaz de ir poniendo a la gente en su sitio empezando conmigo, que a veces estoy aquí y Nacho se ha ido y cuando vuelve dice: " Tío, mira todo lo que he conseguido"
Y realmente sólo quiero parar, aceptar que no tengo nada, que la palabra "enriquecerse" es la carga más pesada.
Ahora sé que escribo por descubrirme a mí mismo y que canto a mis amigos por que es lo más cercano a un parto que concibo.
Y sigo sin poder vivir sin actuar, la belleza de vidas ajenas no se puede igualar.
La vida se reduce a lo más sencillo, es viajar hacia atrás y volver a jugar.
¿Qué te he dicho?
Me he puesto a teorizar y hablar de mí, me pesadillo. Invento nuevos verbos y que a algunos les he borrado el brillo.
Tío, ¿por qué nos tenemos que disculpar?
Con lo fácil que era ir a una casa y llamar al telefonillo..
La tecnología nos aleja, tuve a chicas pegadas al móvil a las que no me dejan en paz porque yo les pido guerra.
Me obligan a enfrentar mis miedos.
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